27 marzo 2011

Hacienda Santa María Xalostoc, en Tlaxcala

Al fondo se aprecian perfectamente los arcos acompañando como melodía a la fuente principal que da la bienvenida a los turistas.
Organización Editorial Mexicana
25 de marzo de 2011


Por Ricardo Olivares Garcia
 
Muy buenos días amable lector, esta vez nos estaremos dirigiendo hacia el estado de Tlaxcala, rumbo al norte, pasando por Tlaxco, como a media hora nos encontraremos con una hacienda muy antigua que lleva por nombre Santa María Xalostoc, fundada hacia el siglo XVI, y que en aquel tiempo alcanzaba las 3,500 hectáreas, ¿se imaginan?, ¡santas dimensiones Batman!, realmente queda uno impresionado de la magnitud y riqueza que había en ese momento y, sobre todo, repartida entre unos cuantos.

Sin duda el tiempo ha cambiado y podemos disfrutar de una visita guiada por este hermoso lugar, rodeado de cerros y tierras fértiles que dan vida a toda una comunidad en aquella zona.

Después de haber recorrido en auto por más de una hora y media la carretera que nos llevaría hasta la hacienda de Xalostoc, finalmente nos pudimos encontrar al pie de carretera la puerta principal con nuestra guía que nos acompañará en el recorrido por la hacienda y nos dará una breve explicación.

Alejandra, de tez blanca, con rasgos finos y de estatura media alta, nos recibe con una sonrisa y muestra las tierras que rodean la hacienda, y comenta que estas extensiones en su mayoría están dedicadas hoy en día a la agricultura, a la siembra del maguey y explotación del pulque, claro que hoy la producción de este elixir de dioses ha bajado considerablemente.

Camino hacia el interior de la hacienda, en el patio principal, usted podrá observar las Calpanerias, llamadas así en su tiempo, y que eran espacios reservados para los trabajadores considerados como empleados de confianza o de mano calificada, así pues tenemos que aquí vivían los ebanistas, carpinteros, sastres y demás personalidades que estaban ubicados como gente importante en la operación de la hacienda.

Hoy en día estos espacios han sido acondicionados como habitaciones de hotel, muy bien arregladas, estructuradas, estupendamente decoradas, confortables, sólo con un detalle, y es que no encontrará radio ni televisión, así es que hágase a la idea de apartar de su vida estas comodidades y dedíquese a convivir con su familia, a caminar, a meditar, o bien a ejercitarse, a lo mejor es buen momento para iniciar este hábito, y si esta actividad no le atrae, le recomiendo que practique la contemplación, seguro le ayudará a lograr una catarsis que mejorará su calidad de vida.

Una vez que haya soñado un poco y vislumbre un mejor futuro a través de la actitud, puede usted visitar una pequeña capilla instalada en el patio principal; este pequeño edificio celebra constantemente actos religiosos que son muy socorridos, principalmente en bodas, celebraciones de quince años, graduaciones, aniversarios o simplemente está disponible para todas aquellas personas hospedadas en el hotel hacienda que gustan de recibir la bendición sacerdotal.

Es importante destacar el magnífico trabajo de restauración realizado en la hacienda, bajo la guía y el conocimiento del reconocido arquitecto Luis Ortiz Macedo, un experto en la preservación de la arquitectura colonial mexicana, que con gran esfuerzo y ahínco ha recuperado cada detalle original a la construcción, devolviéndole su antigua gloria, manteniendo un ambiente mágico, nos comenta Alejandra, nuestra guía, quien además nos asegura que los propietarios están sumamente orgullosos de este trabajo, destacando sobre todo un premio nacional de restauración otorgado por el INAH, en el año 2000.

La construcción original central comprende tres grandes patios que incluyen el "tinacal" (cuarto de fermentación) y "la troje" (gran espacio para el almacenamiento de barriles de pulque), los cuales son ahora el restaurante, cocina y área de almacenamiento. Las 8 amplias suites y 10 habitaciones lujosas están decoradas con un estilo acogedor y elegante, evocando el espíritu del México del siglo XVI, mientras fusiona sus sentidos con la tranquilidad.

¿COMO LLEGAR?

En la Terminal de Autobuses de Pasajeros de Oriente TAPO, hay dos líneas de autobús que le llevan a Tlaxco en servicio directo ATAH, con salidas desde las 5:00 A.M cada 30 minutos; una vez en Tlaxco, usted podrá tomar un taxi que fácilmente lo llevará a la hacienda, con un costo aproximado de $25.00.
 
 http://www.oem.com.mx/laprensa/notas/n2016091.htm

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